LOS MISERABLES

Este artículo es un resumen del escrito de la Asociación Anprodefa

Vigilancia y defensa de los derechos, del niño y su familia, afectados por la mala praxis de los servicios sociales de menores.

Corrupción en la justicia

Funcionarios de los servicios sociales de menores y mayores tutelados que emiten informes con falsedades y suposiciones, sin escrúpulos que ejercen una mala praxis, y con abuso de poder y hablamos de esos que lo hacen no de los que ejercen bien su función.

Basando sus informes en suposiciones, calificando a todas familias que caen en sus garras negativamente con criterio dictatorial, humillante y degradante. En contra de los derechos humanos, debido a un vacío legal desconocido el cual pone a nuestros hijos a su merced y a su propia voluntad y la de un juez que se basa en dichos informes y en la confianza hacia estos funcionarios

Para que todos lo entiendan el decirle a una madre y a un padre que no están cualificados para ejercer como padres y por eso nos llevamos a su hijo, es el peor insulto, difamación y humillación que se puede ejercer a una familia.

Para más inri, los derechos civiles ante estos se invierten y no pueden ejercer defensa alguna, el menor es tutelado y retirado de la familia incluso en contra de su voluntad.

Luego empieza el calvario, la humillación, amenazas con que si no haces “lo que te digo”puede que no veas mas al niño, así literalmente y más de dos años como mínimo de trámites administrativos, trámites judiciales y no siempre con buenos resultados, por el miedo y las amenazas de los profesionales de la administración, los cuales después de los juicios salen diciendo como si esto no tuviera remedio, es que es la administración.

Una familia sin recursos económicos se les ayuda a obtenerlos, no se les quita sus niños, sin ninguna explicación, diciéndoles que están en un programa de reinserción, por que a la administración, le da la gana y punto!

Una familia en estado de conflicto con su hijo que pide ayuda no se merece que le quiten el hijo sin más.

Hay que promover la reconstrucción de la familia estudiando minuciosamente los casos como lo indica la ley y los protocolos. Educando a padres y a hijos, ayudando psicológicamente y explicando protocolos a seguir, pero siempre desde el respeto, dado las circunstancias, sin separar ni destruir lazos familiars, todo lo contrario,  reunificando familias.

Lo que no es normal es que les quiten la tutela a los padres por una mera suposición,  sin comprobar ni verificar, sin pruebas:  porque sí y punto ¡porque lo digo yo! que tengan a los niños separados de sus seres queridos y de su entorno:  niños maltratados y padres y destruídos de por vida porque estos “profesionales”, se sienten orgullosos de ejecer de jueces y verdugos.

Seres capaces de arrebatarle a una madre un hijo recién nacido en el momento del parto. El primer llanto del recien nacido quedará atenuado por el grito desgarrador de la madre que verá como su hijo le es arrebatado de su pecho y de sus brazo por una manos desalmadas que le diran que lo hacen por el bien del niño, el cual ya no podrá volver a poder  a mamar la leche materna,  y que de una manera criminal cortaran el cordon umbilical psicològico que existe entre la madre y el hijo y cuyos efectos duraran toda la vida. Todo ello tan solo porque estos “expertos profesionales” deciden, como en el caso que conocemos,  que esta mujer necesita aprender a ser más fuerte en la vida. La condenan a muerte. MALDITOS!

Los Ciudadanos con problemas con sus hijos tienen que ser tratados con dignidad y los padres,  con problemas de hoy en día con apuros económicos, desahuciados, paro de larga duración, madres solteras sin recursos, por falta de trabajo, padres minusvalorados, etc. tienen que ser ayudados como lo prescribe la ley y los protocolos establecidos, para que ni funcionarios ni administraciones sin escrúpulos,  no dañen la dignidad ni el honor de los padres ni de los niños. Y no estamos hablando de padres “que maltratan” física o psicológica-mente, drogadictos, etc. sino de los que pasan escaseces y penurias, de familias monoparentáles, de  problemas de autoestima, con depresiones… que crían a sus hijos luchando contra viento y marea y despreciados por esta gentuza que los cataloga de inmaduros y frágiles…

Las casas de Acogida y centros son uno de los mejores negocios de nuestro país: con unos datos aproximados de 3800 a 15000 € al mes por niño.

Tenemos que luchar por la dignidad y los derechos de menores maltratados físicamente y psicológicamente en centros de menores.

 

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