La desintegración de los Estados-Nación como paso previo a un Gobierno Mundial. Un ejemplo: España

FUENTE: 7-01-2016 ANTIMPERIALISTA y 1-04-2015 CiberPensadores

Magnífico estudio realizado por el blog CiberPensadores, poniendo como ejemplo el caso concreto de España, sobre las estrategias utilizadas actualmente por las élites de Poder para imponer un gobierno de carácter global. Básicamente, se trata de una sofisticadísima guerra psicológica contra la población mundial en la que se está usando como principal herramienta los medios de comunicación de masas (televisión, prensa, radio y muy especialmente internet), y cuyo objetivo es crear una sensación de caos absoluto en las modernas sociedades de masas: terrorismo, cambio climático, crisis económica, violencia de género, inmigración, separatismos… (el tema de las falsas violaciones en Alemania el día de Nochevieja es sólo un episodio más de la estrategia del caos contra Europa destinado a enfrentar a su población); con ello se pretende que una ciudadanía adecuadamente alarmada y adoctrinada demande voluntariamente nuevas, pero muy específicas, soluciones de gobernabilidad, concretamente, todo se ha planeado para fabricar un consenso masivo en torno a la necesidad de un Gobierno Mundial bajo predominio estadounidense.

Este sueño globalista (ecuménico) no es más que la continuación de los infantiles delirios mesiánicos que desde hace siglos guían el destino de la humanidad.

Cómo desintegrar un Estado-Nación: España

Según el estudio realizado por el blog CiberPensadores:

El proceso de construcción de un Estado Mundial pasa necesariamente por el desmantelamiento del actual sistema de Estados-Nación. Ello debe hacerse de forma gradual e imperceptible a través del regionalismo y mediante el mantenimiento de la farsa histórica. La estructura supranacional más avanzada del mundo en materia de integración y cooperación es Europa, que debe servir como modelo a seguir para el resto de bloques que se están conformando al mismo tiempo alrededor del planeta. El programa para una Europa verdaderamente unida se articula entorno al proyecto de los Estados Unidos de Europa, que una vez constituidos deberán quedar subordinados a los Estados Unidos de América en el seno de un gran bloque transatlántico que trataría de extenderse en el futuro por toda Eurasia. Para ver el nacimiento del bloque transatlántico se hace indispensable reconfigurar todo el territorio europeo fragmentándolo en pequeñas regiones etnolingüísticas que puedan ser controladas directamente desde Bruselas, dando paso a la Federación Europea. El nuevo mapa de Europa solo es posible si se logra la desintegración de los actuales Estados miembro de la Unión Europea, comenzando por España.
La desintegración de España dependerá básicamente de cómo se incida sobre los distintos factores en los que se sustenta su unidad y cohesión; los separatismos, los iconos y símbolos nacionales, el patriotismo y la estabilidad interna. El más importante de ellos es el separatismo y será precisamente la cuestión de la independencia de Cataluña el detonante de un conflicto que puede proporcionar a España un destino análogo al de Yugoslavia.
El caos que puede llegar a desatarse en el proceso de descomposición deberá mantenerse siempre controlado evitando en todo momento que se produzcan situaciones que puedan resultar adversas. En el control del caos y el manejo de la situación estarán especialmente implicados los medios de comunicación, que permitirán generar el descontento social pertinente, erigir nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos que desplacen a los de la oligarquía local, ejecutar operaciones de desprestigio y chantaje y aplicar las tácticas de desestabilización y movilización necesarias. El éxito del plan recaerá básicamente sobre el control que se tenga sobre ambas partes del conflicto, incluido el ejército, siendo el sector español genuinamente patriótico el factor de riesgo más importante a tener en cuenta a la hora de prevenir el caos total.

Introducción

El siguiente trabajo va dirigido a ofrecer un modelo de visión del mundo que sea capaz de explicar lo que viene sucediendo en España durante estos últimos años. La hipótesis de la que parte es la siguiente: España está siendo víctima de un proceso de desintegración orquestado desde el extranjero. Tomando como cierta la hipótesis, se ha estructurado la obra en cuatro partes:

1. El Contexto: se estipulan los objetivos, los métodos y los subobjetivos de los artífices del plan en el que se engloba el desmembramiento de España.

2. Urdiendo el Plan: se centra en el plan de desintegración propiamente dicho. Esta parte está dividida a su vez en tres grandes subapartados:

  • 2.1 La desestabilización: se analizan los factores de los que depende la unidad de España y cómo se puede estar incidiendo sobre ellos.
  • 2.2 Preparando la caída: se analizan los pilares sobre los que se sustenta el poder de la oligarquía española y cómo se puede estar incidiendo sobre ellos.
  • 2.3 Controlar el caos: se analizan las distintas maneras de evitar que el proceso de descomposición escape de control y cómo pueden estar poniéndose en práctica.

3. El advenimiento de un conflicto armado: se aborda la posibilidad de una futura guerra en España, cómo se ha procedido ante ella y cómo puede estarse preparando.

4. Previsiones futuras: se describen los posibles escenarios futuros que podrían darse en caso de que el modelo propuesto sea correcto.

El trabajo concluye con un apartado de consideraciones, en el que se incluye un pronóstico y se sugieren nuevas hipótesis a comprobar en el supuesto de que el modelo resultara estar en lo cierto.

 
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Bilderberg usará el “polvorín” catalán para imponer una España federal

FUENTE: seryactuar.org   RT Publicado 29-09-2015
La periodista Cristina Martín Jiménez analizó lo que le espera a Cataluña si la región avanza con su proceso de independencia y los planes del poderoso Club Bilderberg para crear una España federal en la que “el poder privado reemplace a los gobiernos”.

“La Unión Europea no tolerará una Cataluña independizada”. Las palabras del exsecretario general de la OTAN y miembro de Bilderberg, Javier Solana, fueron reveladas por la periodista experta en el manejo del elitista club. Según detalló en un artículo publicado por ‘The Objective’, los miembros de la organización están “en contra de la secesión” y esa postura la manifestaron a través del tiempo. Ya en 1991, el entonces presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, los exaltó con su discurso nacionalista, visión política “maldita” para Bilderberg.

“Es difícil reeducar a la gente que ha sido educada en el nacionalismo. Es muy difícil convencerlos para ceder su soberanía a favor de una institución supranacional”, reiteró, una y otra vez, el relaciones públicas de la entidad, el príncipe Bernardo de Holanda.

Bilderberg considera, afirmó Martín, que “los nacionalismos son peligrosos”. ¿Peligrosos para qué? Para la propuesta de Solana: “Europa puede y debe ser una especie de laboratorio de lo que pudiera ser una especie de gobierno mundial”.

Por eso, cuando el actual presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, recibió en julio pasado a una importante comitiva de Bilderberg, marcó, para la periodista, su futuro. “El Club Bilderberg y la Comisión Trilateral han derrumbado a presidentes mucho más convincentes a golpe de sonrisas maquiavélicas”, expresó y, más contundente, agregó: “Ha conseguido enfadar a los demonios”.

Después, Solana fue el primero en disparar. Martín aseguró que recibió “el encargo de decirle que la Unión Europea no tolerará entre sus filas la insurgencia de una Cataluña independizada” y “le ha advertido que será expulsada de la OTAN ipso facto”.

Sin embargo, Bilderberg -que agrupa a los magnates más importantes del mundo- es especialista en la manipulación. Y, según el artículo, eso es lo que “está haciendo en secreto”, mientras avanza hacia su objetivo final: “Construir una España a la medida de la elite global y no de los españoles, ya sean catalanes, leoneses o vascos”.

Esa intención recuerda el planteamiento de David Rockefeller (fundador de Bilderberg y de la Comisión Trilateral), quien, a mediados de la década de 1990, aseguró: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad más adecuada para hacerlo”.

Según este análisis, “la estrategia de Bilderberg es utilizar el polvorín catalán para forzar la creación de una España federal”, a lo que sigue una “actualización de la Constitución” que “se pacta y negocia debajo de las alfombras” y es definida por “los dueños del dinero, de las industrias, de las leyes, de los parlamentos”.

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EL RESULTAT DELS ATEMPTATS DE BARCELONA

Els ciutadans de Catalunya ens hem quedat totalment trasbalsats i horroritzats arran dels atemptats de Barcelona i de Cambrils. Ens sembla insòlit i terrible que el nostre país, o a Europa en general, hi puguin succeir actes tan tràgics i violents, però que tanmateix, hem normalitzat que passin en altres llocs més allunyats: l’Irak, l’Afganistant, Líbia, Palestina, l’Àfrica negra…A Síria fa tant sols uns dies que van haver-hi 60 morts en un atac contra un autocar amb nens… No som conscients que tots estem involucrats en una guerra promoguda pels interessos d’unes potències i que per aquest motiu estem tots exposats a qualsevol agressió: Són els anomanats danys col.laterals.

La memòria és feble, perquè tots hauríem de recordar que els Estats Units van finançar els talibans i així va sorgir l’extremisme islàmic. La família de Bin Laden era un gran amic i col.laborador de negocis petrolers i armamentístics de l’èlit empresarial i política dels EE.UU.

L’Any 2003, Bush, Blair i Aznar, amb el vistiplau de les grans potències econòmiques occidentals, van decidir acabar amb l’autonomia i llibertat dels països de l’Orient Mitjà per aconseguir apoderar-se del seu petroli i recursos i hi van iniciar una guerra atroç per destruir-los. El primer genocidi dels quals va començar per l’Irak

La necessitat de fer-se amb els recursos naturals del planeta, ha portat als països d’occident a una carrera desenfrenada del terror, en la qual han assassinat a milions de ciutadans, n’han obligat a exiliar-se a centenars de milers, han destruït les seves infraestructures i habitatges, han extorsionat tots els seus bens i han convertit els seus països en uns llocs impossibles de poder viure-hi. Els yihadistes no són més que una eina de control per part d’aquestes èlites, que són financiats per Els EEUU, Gran Bretanya, Aràbia Saudi, França i Israel…

Sembrar el terror a Europa és una arma de doble fil: per un costat es financien els terroristes, i per l’altra es van reduint les llibertats dels estats occidentals: Es realitza un major control, més prohibicions, augmenten les despeses armamentístiques i de repressió, s’acaba l’estat de benestar… Mentrestant, continuen bomberdejant els països àrabs provocant la misèria, el caos, la mort i l’exili de centenars de milers de persones amb un silenci còmplice dels ciutadans d’occident, que no els és possible poder sentir la mateixa empatia, indignació i terror amb aquelles “altres” víctimes tant “llunyanes” i “diferents” de les seves. El poder ha sabut deshumanitzar-les perquè nosaltres aconseguim assimilar tot aquest extermini i horror.

Si els grans poders vulguessin acabar amb el terrorisme, deixarien de vendre armament a l’Aràbia Saudí i Catar, països que subvencionen als yihadistes, i de bomberdejar i destruir a tots els països esmentats pel seu petroli…., però en lloc d’analitzar les causes d’aquests atemptats i dels interessos de qui els promouen, tenim tots els mitjans de comunicació, que d’acord amb els interessos dels governs, debaten tan sols sobre el “terrorisme” i l’Islam, com si les guerres les promoguessin les diferents visions de la religió i no els caps que mouen els fils dels grans poders i interessos econòmics que són els estrategues del VERITABLE TERRORISME. Quan menys informació i coneixement tingui la ciutadanis sobre el tema, millor. assumirà els seus objectius: Promoure pors, ràbies, divisions, racismes i acceptació d’un estat policial.

Seguint en aquesta línea, voldria ressaltar les paraules del President de la Generalitat Sr. Puigdemonttar, que, servint-se dels sentiments obtinguts en aquests atemptats de Barcelona, va voler deixar palès que, en una futura Catalunya independent, el país necessitaria d’un exèrcit per combatre el yihaidisme. O sigui, que en un hipotètic estat català es dedicaria una important partida pressupuestària per a la compra d’armament: tancs, avions, granades, fusells, obusos, bombes… i la formació d’un exèrcit entrenat per combatre uns “quants extremistes” que lluiten amb una o dues furgonetes, unes quantes bombones de butà, etc. com a armes. Se suposa que serà Israel, tal com fa ja actualment amb els mossos d’esquadra, qui es dedicarà a entrenar, en les tècniques de guerra, a l’exèrcit català. Tot plegat representaria un negoci desorbitant i suculent per a quantitat de càrrecs, subcàrrecs, coneguts, etc. de l’administració del moment.

El panorama és aquest. Es pot canviar? No, amb l’actual generació.

D.E.P. Que Descansi en Pau la intel·ligència i l’observació del poble català. Resem una oració per a la seva ànima.

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La guerra contra el terrorismo islámico es una guerra de conquista

FUENTE: Ima Sanchís 23/11/2015 LA VANGUARDIA
Daniel Estulin, investigador

Tengo 49 años. Nací en la Unión Soviética y vivo en Barcelona. Trabajé 12 años (de 1993 al 2005) en los servicios de contraespionaje militar del KGB. Soy consejero e instructor de geopolítica. Vivo en pareja y tengo tres hijos. La política es cinismo puro. Creo en la chispa divina de la razón.

Estamos pagando los errores cometidos tras el 11-S?

Analicemos con más perspectiva: vivimos en un planeta con recursos limitados y una población que va en aumento. La élite económica mundial, y no me refiero a los presidentes de los gobiernos sino a los que financian sus campañas, quiere controlar los recursos.

Las consecuencias son terroríficas.

La necesidad de hacerse con el control de los recursos naturales nos lleva a estas conquistas de territorio sin freno. Los yihadistas no son más que una herramienta de control por parte de esas élites. Piense: ¿Quién financia a los ­terroristas?, ¿quiénes los arman?… Estados Unidos, Gran Bretaña, Arabia Saudí, Francia e Israel.

Financiaron a pequeños y distintos grupos terroristas.

Sí, pero son el mismo enemigo que nos está matando a nosotros. Es ingenuo creer que Osama bin Laden (excolaborador de la CIA) fuera más listo que los servicios de inteligencia estado­unidenses con un presupuesto anual de 40.000 millones de dólares. La guerra contra el terrorismo islámico es una guerra de conquista.

El tema se les fue de las manos.

No sea ingenua: el Estado Islámico es un instrumento al servicio de objetivos políticos a largo plazo diseñados por Londres y Washington y financiados a través de organizaciones benéficas saudíes para destruir, mediante guerras intestinas, cualquier estado social que se resista a acatar los designios del imperio.

Esa afirmación es una locura.

Los documentos de Wikileaks demuestran que en el 2007 ya hablaban de cómo iban a usar el Estado Islámico de Iraq y Siria para sus intereses, puede consultarlo. Londres es el centro de organizaciones terroristas internacionales y desde allí operan con impunidad.

¿Afirma que los intereses supranacionales han incubado al monstruo?

Efectivamente, pero no se trata de una conspiración paranoica, sino de ese complicado equilibrio entre países que son a la vez amigos y enemigos, todo son intereses financieros. En política dos más dos nunca suman cuatro.

Por desgracia en eso tiene razón.

A los borregos nos venden que acabaron con el espantoso dictador en Libia. Pero…, ¿está mejor Libia sin Gadafi o peor? Sin duda está peor, ¿no sabían que esto ocurriría?

¿Lo sabían?

¡Claro! Lo que querían provocar era el caos para poder ejercer el control e ir desmontando el resto de los estados nación en África. Después de Libia vinieron Mali y Nigeria, donde Boko Haram siembra el terror. Francia desde el año 2012 es el segundo país, después de Arabia Saudí, que más armas ha aportado al EI.

Ahora Europa invertirá en el complejo militar industrial para hacerse con el control de los territorios supuestamente en manos de terroristas financiados por quienes quieren destruirlos. Lo decía Putin hace pocos días en la ONU.

“Hay 40 países, incluidos algunos del G-20, que financian el terrorismo”.

Arabia Saudí ha gastado desde el año 1978, (guerra de Afganistán), 87.000 millones de dólares en financiar el terrorismo, es un actor clave en este programa de caos y disturbios planificados. Y detrás están los británicos que controlan todos los países del golfo. El imperio británico nunca dejó de existir.

¿Quién se beneficia de sembrar el terror en Francia?

El juego es muy sencillo: se financia el terrorismo para unos determinados objetivos, ciertas zonas de influencia, y después cuando ocurren atentados como los de París se aprovecha para eliminar libertades y poder operar más libremente y, de paso, los países invierten en la industria militar. Todo son ventajas.

No tiene sentido que financien a los terroristas y luego los bombardeen.

Sembrar el terror en Francia permite recortar los derechos de los ciudadanos y al mismo tiempo que aplaudan la masacre de civiles en otro país. Sin esos atentados los franceses no habrían permitido a su Gobierno ir a una guerra que no nos conduce a nada, ni que prohíban manifestaciones en la cumbre del cambio climático, cambien leyes, constituciones…

Pero los franceses recuperarán sus libertades.

Ya están advirtiendo de que esto va para largo. ¿Han recuperado las libertades los norteamericanos tras el 11-S? Desmantelar el sistema del bienestar europeo (mediante el terrorismo, la arabización, el ahogo económico alemán…) tiene muchas ventajas que podemos resumir en una: control. Para imponerte primero debes sembrar el caos.

Pero ahora Occidente se alía para acabar con ellos.

Si quieren acabar con el terrorismo, no hace falta bombardear a nadie, basta con desmontar Arabia Saudí, el principal financiador, y dejar de vender armas al Estado Islámico, y caerá por su propio peso. Pero el terrorismo sigue estando financiado a diario.

¿Cómo cree que acabará este conflicto?

La finalidad no es sólo Libia y Siria. Para hacerse con el control de los recursos es necesario desmontar Rusia, potencia militar, y China, potencia económica. El orden es el siguiente: Iraq, Libia, Siria, Irán y después Rusia, por eso Putin interviene, sabe que después irán a por ellos.

 
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Señor yihadista, no olvide el pasaporte

FUENTE: Público, 4-1-2017 Punto de Fisión, por David Torres

Otra cosa no, pero los terroristas suicidas suelen ser muy meticulosos. Nunca olvidan dejar bien a la vista un pasaporte, un DNI, un carné de conducir o cualquier otro documento acreditativo en el lugar de la masacre para facilitar la tarea de la policía que luego va a buscarlos. Esta pequeña cortesía ahorra muchos trámites a las fuerzas de seguridad y permite que la orden de busca y captura salga engalanada con vistosas fotografías y todo tipo de datos personales. En cuestión de una o dos horas después del atentado ya se sabe el nombre del autor, lugar de origen, marcas de nacimiento, familiares, amigos, novias, trayectoria personal, orientación sexual y gustos musicales. Los detectives del CSI la investigación no suelen tener tanta suerte porque entonces cada episodio duraría cinco minutos.

En Nueva York el pasaporte de uno de los pilotos suicidas apareció milagrosamente intacto entre los escombros de una de las torres del World Trade Center. Aparte de la caja negra, las únicas cosas que pudieron rescatarse entre los restos pulverizados de la catástrofe del United 93 fueron varios pasaportes intactos y un pañuelo rojo típicamente islámico. En Madrid los terroristas dejaron una de las mochilas preparada para no estallar con una tarjeta SIM repleta de datos y además un automóvil Skoda Fabia forrado de arriba abajo de huellas dactilares. Tras la masacre en la redacción del semanario Charlie Hebdo, uno de los dos asesinos se olvidó un DNI en el coche en el que salieron huyendo y que luego abandonaron. Para que no perdieran tiempo en identificarlo, Anis Amri se dejó varios documentos personales en la cabina del camión con el que perpetró la matanza en el mercadillo navideño en Berlín.

Hay varias razones que explicarían algunas de estas increíbles casualidades, pero antes tendríamos que preguntarnos por qué ciertas zonas de los edificios no se forran con papel de pasaporte en lugar de con amianto. Es posible que los terroristas islámicos sean muy despistados. También podría ser que el pasaporte se tratara de una nota de autoría, como la firma en el cuadro, aunque entonces no se explica por qué la mayoría de ellos sale huyendo y matando gente en lugar de hacer una pintada reivindicativa con espray y quedarse a esperar a la poli masticando un bocadillo de bombas. Lo más probable es que todos sean fans de Torrente, quien en la primera entrega de la saga, se dejó el DNI en la escena del crimen.

Tampoco hay que darle muchas vueltas. No se puede buscar mucha coherencia en los actos de unos islamistas radicales que, casi siempre, o bien se han convertido al islam quince días antes o bien son borrachuzos arrepentidos. En algunos casos hay hasta homosexuales recalcitrantes. Omar Siddique Mateen, el terrorista que juró lealtad al ISIS y que luego mató a medio centenar de personas en un club gay de Orlando, no sólo era un visitante asiduo del mismo club sino que también chateaba en portales de internet para citas entre homosexuales. Los caminos del Señor son inescrutables y los de Alá ni te cuento.


		
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La falsa unidad contra el terrorismo

FUENTE: ¿Es posible la paz? de Mikel Itulain

más en Europa, en este caso le tocó a Barcelona, contra personas que no debieron morir de forma tan innecesaria como absurda, se procedió ayer 26 de agosto a celebrar una manifestación multitudinaria de rechazo a esta barbarie.

Los medios de comunicación y los políticos españoles trataron de que fuese un acto de supuesta “unidad”, es decir, que todos se mantuviesen bajo un mismo discurso  y, no nos engañemos, bajo un mismo mando. Pero no fue así y tras ellos: el Rey, el Presidente del Gobierno español y todo su espectro político, podía leerse una enorme pancarta demoledora: “Les vostres polítiques, les nostres morts” (“Vuestras políticas, nuestros muertos”). Que define perfectamente como las políticas de todo tipo: desde el apoyo económico o armamentístico a los batallones de mercenarios terroristas que han asolado el norte de África u Oriente Medio, a tratar de disfrazarlos de revolucionarios o luchadores por la libertad cuando mataban gente en Libia o Siria, pero cambiando a denominarles como criminales cuando hacían lo mismo, aunque en bastante menor grado , en nuestras ciudades, han originado esta tragedia.

Sin embargo, el problema no solo está en la Administración española o en su Casa Real, que también, sino que la responsabilidad se extiende a todo el mundo político occidental y estatal:  catalán, gallego, vasco, andaluz…, tanto de derecha, centro o de izquierda, no parece importar la ideología cuando ya hay una compartida que asume una supuesta superioridad de nuestra “civilización” y que sirve a los intereses y agendas de las multinacionales industriales y financieras, los dueños finales. Sea Podemos, Izquierda Unida, CUP, Ezquerra Republicana, Partido Demócrata Europeo Catalán, Ciudadanos, PSOE o PP, todos están bajo dominio ideológico y económico de las corporaciones. De ahí que repitan el falso, recurrido y útil discurso de los “regímenes totalitarios”o del “dictador brutal”, con el fin de desprestigiar a estados o líderes no sometidos a la supremacía de las, estas sí, tiránicas transnacionales. Cuando ambos “argumentos”, no podía ser de otra forma, proceden de los neocón, que los progresistas, tan sumisos y obedientes, repiten una y otra vez.

Sobre el “régimen”:

La ideología del “estado canalla” [apodado comúnmente régimen o dictadura y a su dirigente dictador] desarrollada por el Pentágono durante la Guerra del Golfo de 1991, constituye una nueva legitimidad, una justificación para llevar a cabo una “guerra humanitaria” contra países que no se ajusten al Nuevo Orden Mundial y a los principios del sistema de “libre mercado”[¹]

Sobre el “dictador brutal”: nos viene de G. W. Bush, para demonizar a los rivales políticos que no seguían las órdenes dadas. [²]

Qué nuestros gobiernos luchan falsamente contra el terrorismo es algo rigurosamente cierto para quien se molesta en comprobar los hechos. Porque en definitiva es una estrategia de control social muy efectiva y productiva, y mientras los habitantes de nuestras sociedades sean unos inmaduros  en lo político y lo emocional, lo seguirá siendo y se continuará utilizando. Cómo se hacen funcionar este tipo de macabros atentados contra la población civil pueden verlo aquí, y les recuerdo que no son algo nuevo en la reciente historia de Europa ni tampoco algo exclusivamente relacionado con la utilización de una religión tal que el Islam: Terrorismo islamista.

Que las agresiones a Libia como a Siria son el producto del impulso y sustento masivo de organizaciones de terror y mercenarias tampoco es el descubrimiento de la piedra filosofal si alguien no está suficientemente estupidizado ni anulado por la repetitiva y aburrida propaganda de los medios. Que estos como están en su práctica totalidad, de un modo u otro, en los bolsillos de los grandes magnates, hacen creer que si todos están de acuerdo en algo es que debe de ser verdad. Cayendo en  la habitual y facilona falacia ad populum, sin molestarse en comprobar si lo que se dice tiene algo de cierto o no.

Que se destruyó la prosperidad y enorme futuro de Libia, llevando a Al Qaeda al poder en el año 2011 es una de las grandes culpas que casi todos tenemos, y si no lo creen hagan memoria de lo que dijeron e hicieron aquellos días. Recuerdo como vi tanta gente mofarse y alegrarse del asesinato de Muammar al-Gaddafi, del que tan bien hablaban los libios y los africanos en general. Y tengo presente como dije a esos irresponsables que esas hordas de terroristas llegarían a Europa, tal y como ha ocurrido. No hacía falta ser adivino, porque el objetivo era ese, desestabilizar África, pero también Europa.

Luego, al mismo tiempo, vino lo de Siria, que no fue una revolución popular ni pacífica, sino una agresión mercenaria exterior contra el Gobierno legítimo de Bashar al Assad.

Que son las familias más poderosas de Norteamérica y de Europa, las corporaciones, las que han creado este mundo actual de caos y temor, dominado por el terror, no es invención mía o de otros, pues está documentado en sus propios escritos.

Ahora hagan algo que deberían hacer y no les gusta hacer, autocrítica, no echar balones fuera, no ser tan insensatos como una mayoría ha sido. Porque los responsables de las muertes de Barcelona, Bruselas, París, Niza, Londres… están en los criminales materiales, en sus inductores, en los planificadores, en todo el entramado de los servicios de inteligencia, militares, políticos y corporaciones que han hecho a propósito tal cosa, pero también en ustedes, que por su dejadez, su falta de madurez y cobardía contribuyeron y contribuyen a que esto haya ocurrido y ocurra.

 
 
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Pius Alibek: ‘Acabas pensando que nadie quiere liquidar Estado Islámico’

Ya está bien no tener miedo, pero ¿y después qué?’, Dice el filólogo, escritor y traductor iraquí asirio en esta entrevista

‘Lamentamos los atentados mientras nos ponemos camisetas patrocinadas por Catar’, decía Pius Alibek en esta entrevista a VilaWeb de pronto hará dos años. Hacía una semana de los atentados de París contra terrazas de bares, contra la sala Bataclan, contra el Estadio de Francia… Alibek, nacido en Ainkawa, en el Kurdistán, estudió filología en Bagdad, continuó los estudios en Londres y llegó a Barcelona en 1981. En Raíces nómadas (la Campana, 2010) relataba sus años de niñez y de juventud en Irak, un país que ha cambiado tanto desde que él era pequeño.

El conocimiento que tiene de la situación del Levante y su condición de barcelonés nos ayudan en esta conversación (que esta vez tenemos una semana después del atentado de la Rambla) a sacudir la forma en que nos miramos el problema: como vemos la amenaza del yihadismo, quien tiene intereses, como enfocamos los debates sobre el islamismo radical… ‘Todo el mundo estaba de acuerdo en que Arabia Saudí y Catar subvencionaran la organización yihadista al-Nusrat al principio. Y cuando pasa esto que pasa en París, la gente se escandaliza’, decía Alibek en 2015. Ahora esto ha pasado en Barcelona.

-¿Qué pensasteis el pasado jueves, cuando visteis el atentado en la Rambla?
-Pensé: ya ha pasado. Cualquier día podía pasar en cualquier lugar de cualquier ciudad europea. Era previsible que pasara, y seguirá pasando. Pensé esto, aparte la sensación de impotencia y de tristeza.

-¿Resignación?
-Sí, totalmente. Nosotros ya aceptamos que esto es algo que puede pasar, porque no encontramos la manera de saber qué pasa realmente. Y en cambio nos entretenemos con debates inútiles, en vez de ir a la raíz de la cuestión e intentar resolver todas estas desgracias.

-¿Quiere decir que vemos esto como algo inevitable, como si fuera una catástrofe natural?
-Sí, como la posibilidad de que caiga una granizada. Como si fuera un fenómeno natural, que hoy toca aquí pero habría podido caer en otra ciudad. Esto es aún más grave. El atentado afectó a una gente que ha muerto o que ha quedado herida. Pero en realidad esto forma parte de algo mucho mayor que diariamente mata cientos de personas en todo el mundo.

-¿No tenemos suficiente perspectiva para ver esa cosa más grande?
-No tenemos y parece que no queramos tener, porque después de esto que ha pasado en Barcelona los grandes debates son, por ejemplo, si el islam es esto o es aquello. Pero qué decís? Todas las religiones monoteístas son tan asesinas como pacificadoras, dependiendo de la interpretación que se haga. El islam, en esto, no es diferente de ninguna otra religión monoteísta. Otro debate: si los inmigrantes de occidente que vienen de países islámicos son un peligro o no. Pues depende de la vía que emprendan, y tenemos que ver por qué algunos deciden de coger una de determinada. Tenemos que ver quién está detrás, a quien le interesa eso.

-También nos preguntamos si estamos preparados para impedir un atentado.
-Y si debemos poner pilones o no, si son provisionales o fijos, si hemos de reforzar los sistemas de seguridad… Pero de qué habláis? Es como si el diluvio fuera inevitable y discutiéramos para decidir dónde ponemos la presa. Pues no: este diluvio no es un hecho natural; es un hecho provocado. Es cierto que en el curso de la historia las religiones monoteístas han manipulado y se han utilizado como herramientas en manos del poder. Y ha pasado esto. Debemos mirar quien utiliza la religión, quien subvenciona, quien paga, a quien interesa reclutar y combatir allí. Y no ver si ponemos pilones.

-¿Quién es que, en este caso, utiliza la religión para sus intereses?
-Hablemos de quienes hacen la interpretación más radical de la religión, y los conocemos. Si cogemos el Islam, quien hace la interpretación más radical y más asesina? Pues los países que aplican la ley islámica, que resulta que son los mejores aliados de occidente.

-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo los del Golfo Pérsico, como Arabia Saudí y Catar. Deben la existencia y el poder en el islam radical, y tienen muchos dólares, con los que fomentan el islam radical. Ellos pagan las mezquitas que se construyen en Europa y pagan los imanes estos que fomentan el radicalismo islámico y pueden manipular las mentes de la juventud desesperada. Para manipularlos, se necesitan recursos, y nosotros permitimos que haya estos recursos. Además, en estos países se reivindica el terrorismo islámico, se fomenta, y se bendicen los mártires, los que han hecho el atentado. El que hizo el atentado en la Rambla es una persona bendita en estos países, que son nuestros aliados. Sus reyes y príncipes vienen a casa, y los recibimos como verdaderos reyes y príncipes. ¿A qué jugamos?

-¿Todo esto viene de la fotografía de las Azores?
-El crecimiento del terrorismo islámico comenzó en Afganistán con los muyahidines reclutados y entrenados por occidente para combatir la Unión Soviética. Pero el impulso del terrorismo islámico que atraviesa las fronteras de aquellos países comenzó con la invasión de Irak de 2003. Pasamos por alto que sí el pueblo estuvo totalmente en contra de aquella invasión, pero que el gobierno español no únicamente estaba a favor sino que se puso a favor con entusiasmo. España participó en aquella guerra, que fue como una cuna para el terrorismo islámico. Y que nos salpica al cabo de un tiempo. De qué nos extrañamos? Y ya no hablo de que la desgracia de Barcelona pasa a diario en Irak, en Siria y en países africanos, por las acciones de Boko Haram. Hace un par de días, en un autocar con niños en Siria hubo más de sesenta muertos. En esto que ha pasado en Barcelona, en París, o en cualquier otra ciudad europea, existe la complicidad de nuestros poderes.

-¿Como se concreta esta complicidad?
-España salió de una crisis económica gracias a la colaboración con la guerra en Irak. Y vivió varios años de bonanza económica. Hay una compensación económica a cambio de la complicidad criminal. Hay un nivel de intereses de grandes poderes y los gobiernos que a mí se me escapan. Los núcleos y entidades de poder no miran el daño que puede recibir el pueblo, sino el beneficio que pueden sacar. Cuando el Barça coge el patrocinio y los millones de Catar no mira si son buena gente o no, si fomentan el terrorismo. Ven que si pueden sacar veinte millones, sacarán veinte millones. Mientras aceptamos esto como una relación comercial legal, pagamos las consecuencias y callamos.

-O cuando España vende armamento a Arabia Saudí tampoco piden que hacen con estas armas.
-Sí. Arabia Saudí ha destruido el Yemen. Y eso no es terrorismo? Si pasa en Yemen no es terrorismo? Cuando se pisa la dignidad de una persona a mil kilómetros, si no sientes que también han pisado la tuya ya has perdido la condición humana. ¿Por qué me ha de parecer que lo que hacen los saudíes en Yemen mí no me salpica ni me interesa, que sólo es algo entre ellos?

-¿Nadie actúa contra Estado Islámico?
-No, de ninguna manera. Enviar varios aviones de vez en cuando y bombardear ciudades en que matan a tres o cuatro combatientes pero matan doscientos civiles inocentes no es combatir Estado Islámico. Todo lo contrario: es combatir la población civil y destruir su infraestructura. Cuando quisieron matar Saddam Hussein, lo hicieron rápidamente, con un ejército y un estado. Y no pueden hacerlo con veinte mil o treinta mil combatientes? Es cinismo puro. Y acabas pensando que realmente nadie quiere liquidar Estado Islámico, ya les debe interesar que exista. Y está el papel de Turquía, en todo esto. Turquía es la OTAN, y cuando Turquía protege Estado Islámico es la OTAN quien protege Estado Islámico. Y la OTAN somos nosotros. Barcelona es la OTAN. Si la OTAN protege Estado Islámico, Barcelona protege Estado Islámico. Es duro, es cruel, pero es así.

-Hay gente que ha alzado la voz contra la presencia de Felipe VI y Rajoy en la manifestación del sábado.
-Si el rey de España y el gobierno de España realmente están dolidos por los atentados y quieren hacer algo, pues que pidan una audiencia a los embajadores de Arabia y de Catar. Y que les digan que o detienen las ayudas y subvenciones que dan o se ha acabado; que ya no podrán subvencionar más mezquitas, que si se ha de construir alguna mezquita ya lo haremos nosotros, de manera que no puedan manipular lo que se haga. Pero esto no se hace. Además, en esta manifestación que reivindicamos? Me parece que aquí, cuando nos manifestamos, como cuando hacemos una huelga general, es para volver a casa tranquilos de haber hecho algo. ¿Qué utilidad final tiene la manifestación? Demostrar nuestro rechazo, ¿verdad? ¿Y qué? ¿Esto evitará los atentados?

-Os veo muy crítico.
-Y hay otra cosa, que me parece de cinismo puro. He dicho que no acepten dinero de según quien para construir mezquitas, o que se controle quien las hace. Pues aquí hay mucho intelectual que dirá que esto que digo va contra nuestros valores, los de libertad y democracia. Va contra nuestros valores, pero no lo hace también la ley mordaza? Hay muchas contradicciones en el discurso que se hace, mucho cinismo. ¿Por qué no se ha de controlar lo que se hace en las mezquitas? Al igual como se controla cuando un cura dice una frase en una iglesia contra los homosexuales, o cuando otro hace una misa por la Legión, que se hace un escándalo. Pues hacemos esto mismo con lo que se hace en algunas mezquitas. Ah, eso no, porque tenemos que ser respetuosos. Pero si hay leyes que no son respetuosas con tus libertades!

-¿Quizá no se hace por respeto o exceso de prudencia?
-Es que todos queremos demostrar que no tenemos nada contra el Islam. Por qué se debe demostrar? Yo sí tengo todo lo que hay que tener contra la interpretación radicalizada de qué es el islam.

-¿Falta más conocimiento sobre qué es el Islam? ¿Hay demasiados prejuicio?
-No se trata de eso, sino de la manera de pensar del europeo: si yo soy intelectual y tolerante, tengo que ser prudente a la hora de emitir un juicio sobre el islam, pero sobre el cristianismo sí puedo decir lo que quiero.

-También encontramos algunas actitudes islamófobas e intolerantes.
-Pero es justamente el tratamiento que hacemos que radicaliza la posición; es aquello de estar conmigo o contra mí. En lugar de crear un espacio flexible, vamos creando un espacio de frentes: un frente que es contrario, que deviene chovinista e islamófobo, y otro que es tolerante y que parece que simpatice con el islam. Pero es que no se trata de eso: ni estoy a favor ni en contra. No debemos permitir nunca que este sea el problema o el debate, porque es un debate que se convierte en una cortina de humo. El debate es quien utiliza la religión, quien hace una interpretación del islam determinada por utilizarla con unos objetivos, quién se beneficia y quién está detrás. No entiendo por qué una sociedad como la barcelonesa debe vivir un debate para decidir si el islam es una buena religión. Esto es absurdo, no tiene sentido. La cuestión es puramente política: quien hace estas políticas que nos perjudican y que nos matan?

-¿Cuál debería ser pues el mensaje de la manifestación de mañana?
-Para mí la manifestación debería servir para reclamar a nuestros gobiernos que investiguen y que detengan el terrorismo en la cuna. Y reivindicar mediante todas las instituciones democráticas que el gobierno tenga este papel. Y que busque alianzas internacionales verdaderas para terminar con esta lacra. Y no demostrar como simpatizo con unos u otros y hasta qué punto me siento triste. Ya está bien no tener miedo, pero y después qué? Debemos poner los gobernantes ante los hechos: esto ha pasado y vosotros, si no lo detenéis, sois culpables de ello. Y no se detiene poniendo pilones, sino desde el origen.

-¿Estos últimos años no hemos avanzado hacia ahí? ¿No hay más conciencia al respecto de lo que pedís?
-Sí, evidentemente. Si decía esto que digo hace cinco años, o en 2003, durante la invasión de Irak, en la que alertaba de que podía crear un cultivo para islamizar aquella zona, todo el mundo me acusaba de creer en la teoría de la conspiración. Pero es que es un hecho, y se ha demostrado. En Irak antes de 2003 no había islamización ni se hablaba de países islámicos y no se aplicaba la sharia; sólo se hablaba de Arabia, donde tradicionalmente se hacía. Y ahora ya tenemos muchos países donde se hace y de la manera más radical. Todo comienza en 2003. Tenemos que parar y reflexionar, preguntarnos por qué ha pasado esto. Y ahora sí que es cierto que cada vez hay más gente que piensa que esto que pasó en París o en Barcelona ya no es culpa de que haya gente que interpreta el Islam de una manera radical y que hay algo más. Y es esto lo que nos interesa, esa cosa más.

-¿Quién hay detrás de quienes cometieron los atentados, y detrás del imán…?
-Sí, porque tenían unos mínimos recursos. ¿De donde los sacaba? Sabemos el dinero que entra para construir mezquitas. Y todos estos imanes cobran un sueldo, no viven de la nada. ¿Quién les paga, el sueldo? ¿De donde les llega, el dinero? Nuestra reivindicación es que nuestros gobiernos y nuestras fuerzas de seguridad sean firmes.

-¿Qué situación hay ahora en su población natal, Ankawa, en el Kurdistán?
-Ahora hay un debate interno muy acentuado, porque los kurdos reivindican la independencia y quieren hacer un referéndum. Están muy animados con ello.

-¿Qué puede pasar, con el referéndum?
-Ni idea, porque esto no depende de los kurdos, sino de las potencias. Si las potencias tienen previsto crear un estado kurdo, se creará. Si no, no. Y dudo que se pueda hacer. Es tan simple como eso. La gente no tiene en cuenta que todavía no han pasado ni cien años de la finalización de la Primera Guerra Mundial, una guerra para repartirse toda aquella zona. Entonces los interesados eran cuatro actores o cinco, y ahora hay quince o veinte. Hay muchos intereses para repartirse ese pastel y mientras no lleguen a ningún acuerdo la destrucción continuará. Y cada uno defenderá un grupo, subvencionará otro… Dependiendo de eso podrán conseguir una parte más grande o más pequeña del pastel.

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El artículo semanal que publica en ‘La Vanguardia’ el periodista y escritor Gregorio Morán (Oviedo, 1947) bajo el epígrafe ‘Sabatinas Intempestivas’ no ha sido publicado este sábado. Pese a no haber visto la luz en el rotativo barcelonés, el texto retirado, titulado ‘Los medios del Movimiento Nacional’, ha circulado por las redes sociales.

Este es el artículo íntegro:

Los medios del Movimiento Nacional

No estaba entre mis intenciones escribir sobre la situación en Cataluña. Imaginaba que un lector habitual estaría ya saturado y poco se podía añadir a lo ya dicho. Cambié de opinión a partir de varios artículos que me han conmovido y que parecen exigir cierto grado de compromiso. Basta citar los de Màrius Carol, de Xavier Vidal-Folch y el sensible y rotundo de Isabel Coixet. No podemos callar aunque estemos en pleno agobio veraniego y tengamos la sensación de que vivimos entre camellos pero sin ninguna experiencia de beduinos. Los artículos son un llamamiento a la responsabilidad y dejan una agridulce sensación de que estamos en un callejón de difícil salida a la que nos han llevado los talibanes que nos gobiernan y sus jaleadores, ¡que no supimos desenmascarar a tiempo!
Conozco a Màrius Carol desde hace años; fuimos amigos durante algún tiempo y luego dejamos de serlo. Punto. Me es indiferente que sea el director de este periódico, porque a lo que voy es a que su artículo del sábado –“Turbulencias”- me conmovió y al tiempo me lleno de zozobra. “Cuesta entender lo que está pasando, dice…Quedan días y veremos más cosas que no sorprenderán al mundo, pero sí que nos dejarán sin palabras a los catalanes”. No es una amenaza sino un desconsuelo que pretende aliviar una cita del socorrido Gaziel, que acaba en una frase inexorable: “El separatismo es una ilusión morbosa que encubre una absoluta impotencia”.
Escrito todo esto por quien tiene muchas razones para conocer la situación mejor que yo, no deja de inquietar y de obligarnos a postergar otros textos para asumir lo que se nos viene encima. Cuando el tiempo pase, nadie querrá asumir nada, y repetirán, como en antiguas épocas, “ yo era un disidente al que nadie quería hacer caso”. Los “nadies” en Cataluña se cuentan por miles y kilos de desvergüenza. Como en el resto de España, más o menos. Los muchachos de la CUP, más ignorantes que jóvenes, han cometido una patochada que les define. Un cartel de Franco para desprestigiar a quienes rechazan el referéndum. No hay dictador en la historia de España que haya convocado tantos referéndums como Franco y con un avasallador parecido con este en cuanto a las manipulaciones.
Entre el pasado sábado y éste ha ocurrido algo sumamente grave, dentro de las diversas gravedades de un proceso condenado al fracaso. No como dicen los fantasmas llamándolo “choque de trenes” sino a la ruptura brutal de la sociedad civil ¡No seamos petulantes, aquí no se trata de un choque de trenes, sino del enfrentamiento entre un expreso antiguo y apolillado, frente a un tranvía conducido por reclutas del servicio de transportes! Humildad por favor, abandonemos de una maldita vez el pujolismo de los delincuentes de altura y admitamos que somos un tranvía con aspiraciones de tren bala japonés.
Ahora bien, el cese de Albert Batlle como jefe de los mossos d’Esquadra y su sustitución por el delincuente legal, Joaquin Forn, –podría llamarse así a aquel que rompe la legalidad cuando le peta en función de sus intereses
políticos-. Lo hizo en los Juegos Olímpicos del 92; la pitada al Rey; la campaña “Freedom for Catalunya”…Es decir, que a partir de ahora, quien controlará los Mossos d’Esquadra es un tipo dentro de toda sospecha, que no cumplirá la legalidad que no le exijan los ilegales. No quisiera incluir aquí su amplio currículo como talibán de la barretina.
Estamos en manos de un personal que bordea la ley, y que lo hace con el ánimo de no sólo de incumplirla, sino de imponer la suya, que no es otra que ir a la ruptura y provocar un conflicto no sólo cívico sino violento. Necesitan algún muerto que sirva de símbolo a la asonada. En ocasiones pienso que estamos rememorando las guerras carlistas a los que son tan agradecidos gran parte de estos fanáticos del enfrentamiento. “Un muerto salvaría a Cataluña”, es el lema escondido entre los conspiradores de esta farsa.
Baste decir que Artur Mas confiesa a los suyos que llegará el momento oportuno de ocupar los edificios estratégicos de Barcelona. Seamos serios, con un líder de mando único como Joaquín Forn, eso obligaría a situaciones sin salida y de alto riesgo para vidas y haciendas, no sólo para la ciudadanía pastueña que ve el panorama como si no fuera con ellos.
Nunca se hizo tan evidente, desde los tiempos del franquismo, el dilema de estar con el poder o contra el poder. Y aquí entramos los plumillas. Los fondos destinados a diarios como ‘Ara’, ‘Punt Diari’, TV3, que superan Canal Sur de Andalucía o el canal de Madrid, que ya es decir, cantidades de todos modos exorbitantes que pagamos todos los ciudadanos, desde Cádiz a Girona, y donde sobreviven 7 directivos de TV3 con salarios superiores a los 100.000 euros, podrán parecer una nadería frente a las estafas reiteradas del PP, pero describen un paisaje. Cobrando eso, ¡cómo no voy a ser independentista! ¡Qué simples somos cuando decimos que esos medios no los ve ni los lee nadie! Se equivocan y por eso estamos donde estamos. El columnistatertuliano podrá ser despreciado, y lo merece, pero crea opinión. En muchos casos es su única fuente de información. Son los Jiménez Losantos del Movimiento Nacional catalán. ¿Acaso el viejo “Arriba” del franquismo, o ‘Pueblo’, o las agencias gubernamentales las leía alguien? Pero estaban ahí, presentes, supurando la bilis contra el enemigo. Ayer como hoy. Son una especie de diarios virtuales, anónimos, a los que los idiotas echan una ojeada que les basta para saber por dónde va la cosa. Perdónenme que eche mano de la memoria, mi pariente más querida. ¿Se acuerdan del exilio de Joan Manuel Serrat en México durante el franquismo? ¿Qué cosas venenosas no se dijeron y tanto en los medios de Barcelona como en los de toda España? ¿Quieren que les haga un repaso de las cartas al director en la prensa catalana? Por cierto, que entonces esa bazofia se firmaba; ahora los canallas son anónimos.
Mi viejo amigo el nacionalista vasco Iñaki Anasagasti inventó el feliz término de la “Brunete mediática” para designar ese macizo de la raza castizo de la pluma y la palabra, que embiste contra todo lo que ni le gusta ni entiende. Habría que recuperar ahora los Nuevos Medios del Movimiento Nacional catalán. Te crujen por una disidencia, por una opinión que no sea la de las instituciones corruptas de la Generalitat. ¿Se han fijado en el interés reiterativo en las fotos de Pujol hecho un pimpollo, como si apenas hubiera salido del juzgado o de la Generalitat? Un intocable. Casi siciliano, entre Toto Riina y Berlusconi. Se ha iniciado su recuperación. Los edecanes de antaño
reivindican al Padrino. “¡Hizo tanto por nosotros!” Tanto, tanto que se convirtieron en una familia de comisionistas.
Nos vamos al carajo, señoras y caballeros, pero la diferencia entre Patria y Patrimonio se mantendrá intacta. Es lo que suele ocurrir con este tipo de contrarrevoluciones pletóricas de banderas, que siempre están pensando en el mañana. El presente siempre queda para los sicarios y los tontos inútiles

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¿Héroes por matar a terroristas? Otro triunfo del terrorismo

Por Martín Caparrós

El peso que toma un atentado como éste termina, entre otras cosas, por legitimar el control social, la represión, la violencia del Estado. Costó muchos años y muchas muertes imponer ciertos valores y, gracias a la amenaza terrorista, ahora están en cuestión.

Si se acepta que a veces la policía puede matar impunemente, entonces la discusión sólo consiste en definir cuándo puede. Cuando alguien comete un acto de terrorismo, claro, o cuando alguien roba y corre, por ejemplo, o cuando trata de entrar a un lugar o a un país donde no lo quieren, o cuando su aspecto parece sospechoso por distinto, o cuando…

El video apareció en las redes sociales el 18 de agosto, al día siguiente del atentado de las Ramblas de Barcelona: ya fue visto millones de veces. Se presenta como “Tiroteo y muerte del quinto terrorista en Cambrils” —o alguna variante aproximada— y todos los grandes medios españoles lo han reproducido. Y ninguno, que yo sepa, se ha preguntado nada. La policía catalana —ahora llamada “Mossos de Esquadra”— informó que el muerto era el quinto de los terroristas islámicos que sus efectivos interceptaron en Cambrils, un pueblo de la costa, en la noche del 17 de agosto. Ya habían matado a los cuatro anteriores y, sin contar mucho cómo, dijeron que ese quinto se les había escapado y lo encontraron y lo “abatieron” (la policía no mata, abate). Después dirían que todos tenían “cinturones explosivos simulados”. O sea: que, en rigor, estaban desarmados.

Alguien dijo alguna vez que la primera víctima de toda guerra es la verdad. Alguien dirá, alguna vez, que la primera víctima del terrorismo es la duda, el espíritu crítico. No muchos, que yo sepa, se han preguntado si era necesario matar a ese hombre. Si realmente ese hombre, en ese momento, representaba un peligro extremo, si no había formas de reducirlo sin matarlo.

Al contrario, los medios retomaron con júbilo la idea de que matarlo fue un éxito policial, un triunfo de las fuerzas del bien, y que ahora sí estamos más tranquilos: más seguros. Y ninguno parece considerar esa vieja regla del periodismo que dice que hay que buscar más de una fuente: como si en estos casos quedara suspendida. O a aquella, más vieja todavía, que dice que la tarea del periodista es tratar de contar la verdad.

 

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Todo el mundo ama a la policía

Rebelión

Gazteikoak

Desde hace una semana no deja de asombrarnos cómo se está manejando el atentado de Barcelona en lo que respecta a la policía. Nos causa sorpresa no sólo la gente que se abraza a los antidisturbios (¿por qué, por no hacer su trabajo?), sino las declaraciones de numerosos cargos políticos, sobre todo de las llamadas «izquierdas» (Podemos, CUP, Barcelona en Comú…), que alaban a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y que se unen al ya coro único que demanda un aumento de dotaciones policiales, amén de las medidas de videovigilancia, restricción de movimientos, aumento de identificaciones arbitrarias por motivos de seguridad, etc.

Hoy mismo hemos sabido que ayer (24/08/2017) Bildu se sumó a una declaración institucional de la Cámara de los diputados impulsada por Ciudadanos para reconocer y agradecer la labor de todas las fuerzas policiales y de seguridad por su labor tras los atentados de Barcelona. Atrás quedaron las denuncias de las asociaciones contra la tortura (Coordinadora contra la Tortura y Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa) contra uno de los cuerpos (Mossos d’Esquadra) que más denuncias ha recibido en los últimos diez años desde que Euskal Herria fuese «pacificada» (en este decenio Catalunya ha liderado los rankingsen cuanto al número de denuncias presentadas en el Estado español por torturas, vejaciones, palizas, malos tratos, amenazas, encañonar a detenidos, etc., con multitud de policías acusados y condenados, superando, aunque cueste creerlo, a otros cuerpos avezados en lo que podríamos considerar prácticas policiales al uso —Guardia Civil, Ertzaintza, todas las policías locales y también funcionarios de prisiones).

Olvidado ha quedado el discurso que señalaba a la policía por ser lo que es y lo que no puede sino ser: una organización militar y militarista que ejerce la violencia, la tortura, los abusos, la mentira, que se sirve del poder para cometer todo tipo de atropellos y tropelías, que sólo está cuando no se la necesita, para pegar, para detener, para acusar, para multar, para golpear, para fichar, para invadir nuestra privacidad… ¿Dónde estaban, por ejemplo, cuando debían defender a todas las mujeres asesinadas por maltratadores? ¿Dónde cuando se producen violaciones sexuales? ¿Dónde estaban el 11M de 2004 (y que conste que no defendemos su existencia ni siquiera en estos casos)? ¿Para qué sirven tantos dispendios policiales si son incapaces de detectar a un numeroso grupo de personas (al menos 12) que almacenaban un centenar de bombonas de butano, cientos de litros de productos químicos para fabricar explosivos, tornillos y otros metales para ser utilizados como metralla, dinero a espuertas, pasaportes falsos, que amenazaban a través de las redes sociales como si tal cosa, que tenían la intención de realizar un atentado bestial? Se dice ahora que es muy difícil anticiparse a este tipo de atentados, pero entonces, ¿para qué están? ¿A quién protegen? ¿A quién sirven? ¿Tenemos que pensar que el atentado bien pudiera ser otra vuelta de tuerca que encaja en ese proyecto de largo recorrido que busca ejercer un todopoderoso control social mediante el miedo generalizado?

Recordemos, de pasada, un episodio no muy lejano… Según la (h)inteligencia policial, en 2013 dos anarquistas chilenos (en este caso sí eran una célula terrorista) viajaron desde Barcelona (mira tú qué coincidencia) hasta Zaragoza para colarse en la basílica del Pilar con una bombona de camping gas con la intención de cometer un terrible atentado contra una figura de yeso y unos bancos de madera (la propia Audiencia Nacional consideró acreditado que la acción afectó al patrimonio histórico y artístico de los bancos y la zona del coro y la sillería), causando lesiones leves en un oído y en la mandíbula a una persona. Desde el principio se afirmó que pertenecían a una enorme y peligrosa organización criminal de corte anarquista que pretendía tumbar el Sistema: el Comando Insurreccionalista Mateo Morral, integrado en los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), equivalentes a la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI)… El ridículo comando Mateo Morral apestaba desde el primer minuto a montaje policial; sólo hay que leer el comunicado para detectar algunos tics de la policía. Las consecuencias de dicho atentado implicaron detenciones e identificaciones, acusaciones injustificadas, amenazas a personas y grupos anarquistas acusados de terrorismo… ¿Para qué tanto Centro Nacional de (H)Inteligencia, tanto Centro contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, tanta videocámara, tanto policía y tanto presupuesto militar/policial? Pues para eso, para defender un determinado orden, un orden en el que se defiende a los de siempre y donde mueren los de siempre, como en Siria, Iraq o Somalia, donde muere cualquiera menos quien debería. «Proteger y servir»: no nos cabe duda de que así es.

En estos días se repite que no podemos flagelarnos con el discurso de la responsabilidad por lo que está ocurriendo allende nuestro primer mundo porque eso implica dar alas a quienes ya nos señalan y porque el discurso implica, de facto, una separación entre ellos y nosotros, cuando no debería darse tal separación. Pero lo que nadie explica es cómo resulta posible que los atentados no los cometa un iraquí que ha perdido a su madre y a sus hermanas cuando estaban comprando en un mercado y un dron que vuela a 10 km de altura, teledirigido, ha lanzado un pepino que no discrimina entre inocentes y culpables, como un atropello no lo hace entre musulmanes e infieles. No; el atentado lo comete un puñado de jóvenes en cierta medida integrados, que hablan catalán y castellano, que incluso trabajan, que habitan en viviendas no precisamente precarias, que tienen móviles de alta gama, con perfiles en las redes sociales, amantes del Barça, que conducen Audis, que acuden a la peluquería con regularidad para estar a la moda, que visten ropa de marca, que están encantados con Occidente y todo lo que él representa, que adoran al Dios dinero. Estos infelices, que han sido seducidos por una ideología mezclada con una interesada interpretación religiosa, que no han padecido los efectos más sangrantes de las condiciones de posibilidad de nuestro modo de vida (sí, también de la socialdemocracia), no son muy diferentes de cualquiera que se sienta vacío, ninguneado, engañado por pertenecer a una sociedad de mierda que sólo puede ofrecer frustración, soledad y miedo. Cualquiera, aunque nos duela, es un potencial terrorista en este mundo que estamos construyendo. Desde hace tiempo, y en adelante, ya no pod(r)emos vivir con tranquilidad en ningún sitio, y dad por seguro que ningún policía, ninguna videocámara ni ley que se precie podrá defendernos de tamaña irracionalidad.

Y esto también viene a cuento de cómo la policía ha sido aclamada por restablecer la pena de muerte (ésa que teníamos con Franco y que aún está vigente en lo que pudieran disponer las leyes penales militares en tiempos de guerra, tiempos en los que podríamos hallarnos con una simple orden ministerial) cargándose a tiros, «dando caza», «abatiendo» a unos cuantos terroristas… A partir de ahora que nadie se resista, porque puede ser asesinado con total impunidad y con méritos policiales. Son males menores, como diría algún que otro filósofo, como la tortura, que es bienvenida, dicen, si es para evitar males mayores. ¿Evitar? Ja. Son los fundamentos del Estado de Derecho, del estado de las cosas en que nos encontramos.

¡Vivan esos militares demócratas, esos guardias civiles, esos agentes de policía que quieren poner las esposas a los corruptos!, decía Pablo Iglesias en un mitin; la CUP amagó con no asistir a la manifestación de mañana si a la misma acudía el Rey, a quien considera «culpable del ataque» de los atentados por «los tratos económicos, armamentísticos y geopolíticos que propicia con países como Arabia Saudita y Catar, fuentes de financiación del Daesh», pero al final va a ir y además aplaude a su policía, a los Mossos, por su actuación en los atentados; la Autoridad Portuaria de Bilbao, integrada por la Ertzaintza, la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía, Capitanía Marítima, Aduanas y la Subdelegación del Gobierno se coordina (lo que están pidiendo todos los partidos) para que desde allí, y rumbo a Arabia Saudí, hayan salido en diez meses un total de 312 contenedores marcados con el sello de «explosivos» (nada menos que un total de 8.656 toneladas de armas). Sigamos disociando lo que pasa y sigamos comportándonos como se espera que hagamos, seamos «gente de bien», aunque un poquito contestona.

Al final resulta que eso que llaman «gobernar» implica todas estas servidumbres, como pasar revista a las tropas, felicitar a todas las policías por su eficacia (¡?), saludar de buen grado el trabajo conjunto de todos los cuerpos… que tan bien hace la nueva casta anticapitalista, independentista o populista, qué más da.

¿Desde cuando la policía se ha convertido en el aliado de «los de abajo»? ¿Acaso es imposible tratar sucesos de esta magnitud sin aceptar todos los trágalas que impone el poder? Si en tan poco tiempo nos hemos olvidado de todas las ofensas, palizas, detenciones ilegales, torturas, amenazas, de todas las mentiras, montajes, detenciones arbitrarias y de todas las manipulaciones ¿qué nos cabe esperar? Dais mucha vergüenza.

Si hacemos un esfuerzo por no olvidar y hablamos mal de la policía, ¿qué nos va a pasar?, ¿qué nos vais a hacer? ¿En serio os habéis creído que debemos luchar desde dentro para conseguir que esta policía fascista —el que ejecutó a 4 de un golpe viene de la Legión— se convierta en la policía del pueblo? ¿Debemos animarnos a ingresar en el cuerpo, como en tiempos decían algunos con la mili para aprender a disparar?

Lo dicho: ¡dais una profunda vergüenza!

Fuente: http://gasteizkoak.org/todo-el-mundo-ama-a-la-policia/

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